Otro giro marca el camino.
En esta hoguera se quemaron los versos baldios del invierno.
Lo bueno se queda.
Pero ErrOres acechan saltando palabras verdades que ya no se pronuncian.
Ahora la fe que mueve montañas no para molinos.
Devuélveme Tú La Mía
y Estamos En Paz Si Quereís
Señor


Las hogueras ya no queman.